El debilitamiento del Partido Liberación Nacional continuó en distintos niveles, dirigencial e intelectual con salidas y renuncias. La vuelta del expresidente Arias, su pensamiento ideológico-para muchos ajeno a la Social Democracia- y su manejo político para acomodar y reacomodar sus “fichas” no era del agrado de diversos sectores. Incluso, el expresidente Luis Alberto Monge mantuvo su postura que la decisión de la Sala Constitucional en permitir la reelección presidencial era un “golpe de Estado técnico”. No tardó mucho el expresidente para anunciar su salida del PLN.
Estas señales estaban siendo percibidas por José Miguel Corrales quien en marzo anunciaría su renuncia del PLN; se insistía que estaría pensando nuevamente en volver a la arena electoral pero con otra bandera. Esta propuesta estaba siendo promovida por figuras disidentes tanto de Liberación Nacional como de Acción Ciudadana. Pero los esfuerzos de Corrales estaban enfocados en la conformación de una alianza con las demás opciones. Las reacciones tímidas y calculadas de parte de los distintos candidatos, en especial de los partidos recién conformados, le dieron “santa sepultura” a esta opción. Así pues, Corrales Bolaños acepta la candidatura presidencial hacia finales de mayo en la primera asamblea nacional del recién conformado Unión Patriótica, para después renunciar a ella en setiembre cuando afirmó que no había la madurez política para una coalición; otra de sus razones era que dentro de la UP existía una federación de candidatos a diputados que luchaban por sus intereses personales más que en los nacionales. El golpe fue duro, sobre todo para el diputado Humberto Arce quien un par de meses atrás había renunciado a la presidencia de la UP para “limpiar el terreno” al diálogo con el PAC.
Sin embargo, ante esta salida, Humberto Arce vuelve por sus fueros para asumir la candidatura presidencial, aunque Corrales Bolaños se mantenía como presidente, pero con un perfil más bajo.
Por otra parte, la Unidad Social Cristiana también vive los estragos de los cuestionamientos de exdiputados y exministros por la recepción de comisiones en la concesión de licitaciones y por el encarcelamiento de dos expresidentes en octubre del 2004. Luego de pasadas las elecciones distritales en febrero, su cúpula seguía expresando la idea de un partido fuerte y “más vivo que nunca”. Sin embargo, la polémica se levanta cuando dos precandidatos afirmaron que existía una componenda de parte del comité ejecutivo del partido para favorecer a Ricardo Toledo.
Este se presenta como candidato único, no sin antes sufrir una serie de embates por parte de sus detractores. De hecho, en setiembre en la asamblea nacional del PUSC que se encargaría de elegir a los candidatos y candidatas a diputados, Toledo Carranza denuncia la influencia de los expresidentes para imponer a sus candidatos. Diversos medios afirmaron que Toledo había renunciado a la candidatura, aunque éste siempre lo negó. Ello le sumó a su candidatura otra factura que debilitaría su imagen y sus condiciones para unir al PUSC.
En el plano gubernamental, el presidente Pacheco de la Espriella mantuvo su estilo para enfrentar ciertas decisiones y críticas, culpando a las constantes lluvias por el deterioro de las calles y a las alzas en el petróleo de su mala imagen y aduciendo que sin Plan Fiscal no había los insumos para las distintas obras sociales. Intentó mantener lo más alejado posible de las líneas de contacto, influencia e información a quienes llevaron las negociaciones del TLC con los Estados Unidos. De hecho, separó a la Viceministra de Comercio Exterior, aduciendo deslealtad por parte de ella.
Otra de sus cartas fue promover una comisión de notables para que analizara las posibles implicaciones del CAFTA-USA, informe que debía estar listo para setiembre. Era claro que este “as” representaba para ciertos sectores la forma más clara de indecisión presidencial para enviar el proyecto a la Asamblea Legislativa, como constitucionalmente procedía. Finalmente, y quizás viendo que ya había agotado su baraja, Pacheco de la Espriella envía el 20 de octubre el TLC a la Asamblea Legislativa.
Las reacciones de diversos organizaciones sociales no se hicieron esperar, tanto de los grupos en contra del TLC como los que estaban a favor con sendas marchas y manifestaciones en San José.
En el plano legislativo se suscitó lo que se presagiaba: la incidencia electoral y el cálculo desmedido de muchos diputados, sobre todo de Liberación Nacional. Esta vez un ingrediente más hacía el panorama legislativo más complicado: entre los diputados y diputadas habían candidatos presidenciales y vicepresidenciales, lo que vislumbraba un futuro nada alentador para la discusión del TLC, tomando en cuenta que ciertas de estas figuras formaban parte de la comisión de asuntos internacionales, primer paso del TLC al Plenario.
En cuanto a la campaña electoral, los distintos candidatos intentaron “despegarse” en sus ejes temáticos. Así pues se puede destacar que: el PUSC tomó las reformas y garantías sociales impulsadas por el Doctor Calderón Guardia como bandera hacia los socialcristianos. El expresidente Arias Sánchez pareciera que se convirtió en un candidato monotemático al hablar de empleo y más...empleo. El PAC con Ottón Solís intentó promover un balance entre lo emocional y racional apelando al cambio que puede dar el elector cuando las encuestas están diciendo que ya todo está decidido. El Movimiento Libertario con Otto Guevara se subió “las mangas” literalmente para construir escuelas y recoger la basura (¡?) como formas de demostrar al electorado que harán lo que dicen. Habrá que ver si esta combinación de consistencia con oportunismo electoral dará sus frutos.
Tenemos entonces diversos trazos que marcaron este año concluido: un panorama electoral claro en cuanto a quien podría convertirse en el próximo Presidente-siempre y cuando los indecisos y los que se muestran reacios a asistir a las urnas marquen la diferencia-, pero incierto para el sistema político. Pues una elección no resuelve las debilidades y deficiencias de una democracia llena de cuestionamientos y con una “clase política” incapaz de recobrar la credibilidad y confianza de la ciudadanía.
En el plano social, se da una mediatización de una supuesta discusión nacional del Tratado de Libre Comercio de parte de los sectores claramente definidos como antiTLC y los que están a favor; esta mediatización se caracterizó por la cantidad de millones de colones invertidos en propaganda y publicidad de parte de los sectores industriales y de quienes negociaron el Tratado en forma de organizaciones privadas.
Se nos olvidaba: la Sele clasifica al Mundial Alemania 2006, la Liga Deportiva Alajuelense es Campeón Nacional de fútbol y de UNCAF, y el Deportivo Saprissa de CONCACAF, consiguió un tercer lugar en el Campeonato Mundial de Clubes y más recientemente se coronó Campeón del Torneo de Apertura..
Año 2005, sin decisiones trascendentales para la vida social y política costarricense, es decir, sin novedad en el frente.